Washington.- La lista de los 10 fugitivos más buscados por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) ha cambiado drásticamente tras una serie de capturas y entregas en los últimos meses, pero solo queda un mexicano entre los prófugos más perseguidos, lo que mantiene encendida la alerta en autoridades de seguridad y redes sociales.
La lista tradicional del FBI, que incluye a los criminales considerados más peligrosos a nivel internacional, sufrió varios movimientos recientes: Alejandro Rosales Castillo, buscado por asesinato, secuestro y otros cargos, fue capturado en Pachuca, Hidalgo, y extraditado a Estados Unidos tras casi una década prófugo; esa detención se logró gracias a cooperación entre autoridades mexicanas y el FBI.
También fue detenido recientemente Ryan Wedding, un exatleta olímpico canadiense ligado al narcotráfico y a presuntos asesinatos, quien se entregó o fue arrestado en México y trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos.
Con esas capturas, queda en la lista solo un mexicano: Fausto Isidro Meza Flores, alias “El Chapo Isidro”, un presunto cabecilla del crimen organizado ligado al Cártel de los Beltrán Leyva, acusado de tráfico de drogas y posesión de armas, por quienes el FBI ofrece hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que conduzca a su captura.
Meza Flores, originario de Guasave, Sinaloa, fue incluido en la lista en febrero de 2025 y desde entonces ha estado prófugo, considerado un objetivo prioritario por su presunta participación en el trasiego de fentanilo, metanfetamina, cocaína y otras drogas hacia Estados Unidos.
La presencia de un solo mexicano en esta lista ha generado inquietud, dado que figuras anteriores de ese origen han sido capturadas o entregadas en operaciones coordinadas. Autoridades estadounidenses y mexicanas han destacado la importancia de la cooperación bilateral en seguridad, aunque también existen críticas sobre la presión que estos casos ejercen sobre la soberanía y las estrategias internas de combate al crimen.
Además, la lista de los más buscados incluye ahora prófugos de diversos países, buscados por delitos que van desde narcotráfico y homicidio hasta crimen organizado transnacional, reflejando la complejidad global del problema.
La historia de “El Chapo Isidro” y su permanencia en dicha lista pone de relieve que, pese a las capturas recientes, las autoridades aún buscan objetivos de alto perfil que representan un desafío tanto para Estados Unidos como para México y otras naciones en materia de justicia y seguridad.