Implica más riesgos, incrementa la deuda y afecta a sectores clave
La propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 que se discute en el Congreso aunque se basa en supuestos más realistas que en años anteriores tiene sus riesgos porque incrementa la deuda, es asistencialista, además de reducir los recursos para salud y educación, advirtió la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
A través de un comunicado, el órgano patronal indicó que el gobierno federal estima un crecimiento de entre 1.8% a 2.8%, “se calculan ingresos tributarios por 5.8 billones de pesos, un incremento de 6.5% respecto a lo aprobado en 2025.
Sin embargo, este escenario parte de un déficit de 4.1% del PIB, sólo ligeramente menor al de 2025. Con ello, la deuda pública alcanzará un máximo histórico de 52.3% del PIB, equivalente a 151 mil pesos por habitante, de acuerdo con México Evalúa”.
Por lo anterior, la Coparmex indicó que si ese nivel de deuda se destinara a proyectos productivos no sería alarmante, pero se financiará principalmente gasto corriente y no inversión. El punto es que el costo financiero ascenderá a 1.6 billones de pesos, igual a un incremento real de 9.4%.
En este sentido, lamentó que el presupuesto no fortalece las capacidades productivas del país ni atiende las necesidades de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes) al ser asistencialista.
“Además, la concentración de recursos en sectores específicos, como el energético, deja rezagadas áreas fundamentales como salud, educación, seguridad e infraestructura”, alertó el organismo empresarial lo que dijo se le suma el que hay un deterioro de la certeza jurídica derivado de las reformas judiciales, así como los cambios al ley de amparo.
Salud y educación, los sectores más afectados
En salud, indicó que el presupuesto total apenas representará apenas el 2.5% del PIB, lejos del 6% recomendado por la Organización Mundial de la Salud, ya que hay recortes para la Secretaría de Salud y el ISSSTE, así como disminución al presupuesto de Cofepris.
“Esta situación no solo afecta la disponibilidad de medicamentos y dispositivos médicos, sino también la competitividad del sector salud. En un país donde 44.5 millones de personas carecen de acceso a servicios médicos, la asignación presupuestal resulta insuficiente para garantizar la atención universal y de calidad que la población merece”, precisó la Coparmex.